Edades Media y Moderna
De época bárbara apenas hay vestigios
(y algunos que existen dudosos), aunque suponemos nuestras tierras como límite, o
proximidad a él, entre los reinos suevo y visigodo.
Sería de sumo interés un estudio detenido de
los ensañados existentes en los Casares y los estanques empedrados de Lirba y La Viñona
(en la falda del Palacio), que junto con la fábrica del castillo , el hallazgo de monedas
árabes, el nombre de Jarabel (hoy barrio de Jarambiel), la factura morisca del Salvador,
etc., nos lleva a creer que la estancia agarena y su influencia por estos territorios no
debió ser, además de tan corta como se viene suponiendo, falta de importancia.
También está documentada la existencia de
una aljama o barrio judío , aunque no se ha logrado localizar su emplazamiento .
Teniendo en cuenta lo antedicho, sobre
la estancia árabe y también la donación de terrenos de ésta por Ablabel Codesteo y su
mujer Guntrodo al monasterio de Sahagún en el año 983 veremos que si estuvo despoblada
estamparte fue por un período relativamente corto; sinceramente no existió nunca un
abandono total de pobladores , y que esta dudosa ausencia de gentes no influye para la
denominación del valle, observación que se hace en razón de que algunos aficionados a
la Investigación atribuyen al nombre Valdería una derivación toponímica emparejada con
"valle vacío" o "valle de valde", giro este último que por aquí se
da a los pagos yermos. De tal guisa este sería el nombre que debió de darse a la
mayoría de las tierras comprendidas entre la Cordillera Cantábrica y el río Duero,
puesto que yermos estaban en su casi totalidad, según se nos noticia, desde el reinado
del primer Alfonso (739-757) y siguientes, y digo en su mayor, parte, porque me afirmo en
la creencia de que hubieron de quedar núcleos poblados por gentes que tanto les daba
tributar a un bando o a otro, ya que su situación era bastante parecida con respecto al
trato recibido del señor, y teniendo en cuenta la señalada riqueza de estas tierras,
sospecho cómo esta parte debió ser uno de estos núcleos; además es entre el 751 y el
753 cuando realmente comienza el éxodo árabe hacia el Sur, por la falta de cosechas
debida a la sequía, y no es posible que este hecho acarree aquí tan graves medidas
cuando hay agua en los más pertinaces estíos. Veamos cómo por el 790 Alfonso el Casto
repuebla con mozárabes y llegaremos a concluir que el vacío por aquí, de existir, fue
un período tan nimio de tiempo que no pudo motivar la denominación del valle.
El Padre Flórez recoge el nombre kastro al relacionar villas e iglesias astorganas, y puede referirse al lugar de
Castrocontrigo o a ésta; en la misma relación menciona Valesteros; Ballesteros es nombre
actual de la vega al otro lado del río, Sur del pueblo, que en su parte Oeste limita con
el despoblado de La Marcilla .
La primera cita documental del nombre Castro calvone la sitúa Gómez Moreno en 1084 . El Obispo Pedro Crisanto, pariente del
conde Ponce de Cabrera, poseía rentas aquí por 1.153; Doña María Vela, que fue monja y
abadesa, tenía también heredades, y era hija de D. Vela Gutiérrez y Doña Sancha Ponce,
los cuales fundaron el monasterio de Nogales en 1150, cuyo monasterio asimismo disfrutaba
de bienes en esta jurisdicción .
El 16 de agosto de 1156 por cesión e
instancias de la Condesa Doña María, mujer de D. Ponce, el rey concede a Castrocalbón
un importante fuero , el hecho nos muestra la preponderancia alcanzada por la villa en
esta época y da cuenta de la consideración que merecía para el soberano leonés. Este
fuero está en su mayor parte extraído del fuero de la ciudad de León, aunque tiene
capítulos particulares . Los servicios prestados por esta villa al monarca y su
importancia para el acontecer histórico de aquellos tiempos, serían sin duda los
factores que llevaron a la promulgación de tan importante prerrogativa, que pone a
Castrocalbón entre las villas de más pujanza y esplendor del Reino de León .
En el año 1237, Doffa Aldonza Alfonso
recibe en arras de su marido D. Pedro Ponz, parte de los diezmos que éste poseía aquí .
Por estas fechas ya debían estar aquí los templarios . La proximidad de la Iglesia
Templaria del Salvador al castillo del Palacio y el hecho de que esta Orden, cuando
constituían una comunidad, solía poseer fortaleza, nos hace creer que, tal castillo fue
habitado por ellos y era el convento documentado. La venida del Temple debió traer
consigo la paulatina decadencia del influjo que en la villa tenían los nobles con
posesiones en la misma, aliviado ya por el fuero.
En 1339 se despacha un traslado de carta dada
a petición del alcalde de Castrocalbón.
Por el año 1387 , Martín Vázquez y Juan
Fernández Pacheco saquean la villa y se llevan ganado para Benavente, después de haber
vencido la resistencia de los vecinos. Tengamos en cuenta que con la liquidación de, la
Orden Templaria llegó la expropiación de sus bienes; según se deduce de datos
posteriores estos bienes pasaron aquí al menos en parte y entre ellos el castillo, a
manos del Conde de Benavente, y los derechos de diezmos del Prelado templario al Sar de
Santiago .
Lo más seguro es que, a partir de 1312,
la villa quedó desguarnecido de pronto y esto facilitó el mencionado saqueo. Pasado el
tiempo, se ven documentados nombres de oficiales del Cuarto de CastrocaIb6n y
quizás, después del ataque, ante la debilidad defensiva de una población en la que
parece había derechos de más de un señor y que sólo poseía como protección las
libertades y prerrogativas de su fuero y el alejado poder real, se pensó crear en ella
una guarnición que, más tarde, pasó a ser el hecho real de dicho Cuartel.
Aparte de las noticias que nos son dadas por
Hernán de Castro , sabemos que en 1591 domina en parte estos lugares D. Alfonso Enríquez
y hasta época reciente se menciona el señorío de la Casa de Alba de Aliste, cuyo título
fue otorgado por el rey Juan 11 en 1459 a D. Enrique Enríquez de Mendoza , uno de los
hijos del Almirante de Castilla, hermano de la madre del Rey Católico.
El señorío de los Ponce parece que
pasa a la Casa de Medinaceli por habérselo dejado en arras a la Condesa Dª. Isabel de la
Cerda su primer marido D. Ruy (o D. Rodrigo) Pérez Ponce en testamento otorgado en 11 de
marzo de 1339 ; por permuta con las villas de Deza y Cihuela, que se incorporan a los
estados del Duque de Medinaceli, van a parar éstos a la Casa de Frías; en el A.H.M.C.
podemos ver en varios manuscritos del S. XVIII cómo a veces recaen en una misma persona
los títulos de Duque de Frías, Conde-Duque de Benavente y Conde de Alba de Aliste.
La cantidad de población y la
diversidad de industrias (fundiciones, herrerías, curtidores, caceros, carboneros, etc.)
nos dejan ver la prosperidad, pujanza y cierta autonomía económica de nuestro pueblo,
debidas también, sin duda en gran parte, a las prerrogativas y exenciones que el
ventajoso fuero daba a su promoción.
De los archivos municipal y parroquias
se pueden extraer otros muchos datos, como los nombres de los últimos condes de Alba de
Liste, alcaldes, corregidores, vicarios, oficiales del Cuartel, guardas mayores y menores,
mayordomos de Iglesias y cofradías, notarios, escribanos, alguaciles, etcétera, que de
relacionarse harían estas notas demasiado extensas.
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