Ayuntamiento de Acebedo

 

CASA RURAL SOL DE MEDIODIA

Casa Rural Villa de Liegos

 

 

 

La más abundante, como es natural, la ofrece el río Esla, con sus dos afluentes, el río de Maraña, y algo más arriba el río de Riosol. Aguas límpidas, no contaminadas. Pero las truchas más exquisitas te las brindan los torrentes del mediodía. El que arranca de la fuente Herendia, que desde su mismo manantial y a  lo largo del bosque es rico en trucha fina. Y el que abraza por ambos lados el macizo del Mampodre: de un lado, por el valle de Cosalines; del otro, por los hoyos y el Prado Escobio, hasta bajar a las aguas blandas de Cargoso.

Por remate, estas últimas aguas poseen virtudes medicinales de alta calidad. Con una hermosa piscina agreste para disfrutarlas.  El bosque De los tres o cuatro bosques que orlan la Villa, te sugerimos una internada por la franja de mediodía, en dirección poniente. Un hayedo inmenso salpicado de tejos, robles, acebos, abedules, argumenos, "mostajos", avellanos..., y en lo alto un pinar.

Dispone de antiguos "trechorios" (veredas para la pareja de bueyes) que lo cruzan.  Infórmate en cualquier casa de la Villa: en el bosque abundan las fuentes, las fresas, las frambuesas silvestres, los exquisitos arándanos de color azulado, y una fauna variada. Si te sientas y haces unos minutos de silencio, podrás ver deslizarse más de una raposa huidiza, algún garduño de piel brillante o un par de corzos, o bien verás volar entre el arbolado algún faisán,   el urogallo, una pareja de aguiluchos u otras raras aves.

Las colinas de plantas aromáticas: No están lejos de le Villa. Las encontrarás entre la montaña y el valle, opulentas y fragantes de orégano, menta y poleo. y algo más arriba, té de peña. Pero si nos visitas en primavera, basta que te asomes a cualquiera de nuestras vegas: jamás habrás contemplado un tapiz de narcisos tan maravilloso como éste.

El montañismo y el parapente: La ascensión al Pico del Mediodía puede realizarse sin grandes dificultades y sin más equipo que unas buenas botas, Arriba desde la cima, otea el horizonte, y vete tomando nota de los picos que apuntan al cielo: Sierra de Murias, Mampodre, Peña Ten, Espigüete, Yordas... 

Si tu afición es el parapente, ten en cuenta que esta montaña ha acogido varias competiciones nacionales. Es propicia para el despegue y el planeo sobre el bosque y la Villa, con fácil aterrizaje en la "Valleja" o en la vega. Puedes subir todos tus utensilios en una furgoneta o coche cualquiera por la ruta de montaña que termina en la antena de televisión, en el Pico del Mediodía.

La alta montaña: La subida al Mampodre puede hacernos emplear un día entero,. Mampodre es un macizo rocoso de casi 2.200 metros de altura. Escarpada pirámide trilateral que divide sus aguas hacia las tres vertientes de Acebedo, Maraña y tierras de Lillo. Los dos picos más altos, Peña de la Cruz y Pico del Convento, señorean el paisaje de Asturias por el norte y los valles de Riaño por el este. Desde Acebedo se sube flanqueando las colinas de La Flecha, El Sestil, Monte Cea y Prado Escobio.

En el rellano de Los Hoyos, encontraremos restos de explotaciones mineras, desde el chozo pastoril de Los Hoyos, trepamos por un primer frontal de escolleras para llegar al majestuoso anfiteatro de Los Cubos; aquí, a media escalada la montaña nos ofrece un surtidor de agua exquisita. Algo más arriba, encontraremos jirones de nieves perpetuas.  Llegando a la cresta de la montaña, seguimos ascendiendo pr ella hasta la cumbre. Una ves arriba, veremos el pantano de Porma, el embalse de Riaño, a su izquierda los Picos de Europa, arranque de la Senda del Arcediano, el desfiladero del Sella, la ruta del Cares... Con la ayuda de prismáticos podemos ver lo más lejanos valles de Asturias, e incluso el mar Cantábrico, a 60 o 70 kilómetros en línea recta.

La cuevas se hallan en el espigón roquero que divide los valles de Herendia y de las Arenas. Por el lado norte la Cueva del Hornín. Por la vertiente meridional, la amplia Cueva del Portalón, antes de descender a la Cueva de los Fideos, la de descubrimiento más reciente y que recibe ese nombre por la variedad de estalactitas finas que adornan uno de sus primeros recintos. Pero más adentro las cavidades se ramifican.

Llegas a un corredor cortado a pico sobre un fondo de agua, que aún permanece sin explorar.

También es interesante recorrer el rosario de "hoyas" diseminadas en aparente desorden por las laderas de la montaña, desde el Llano la rasa, en el Pico del Mediodía, hasta las estribaciones de Mampodre, o bien hasta la collada de Las Señales. Restos de explotaciones mineras que aún guardan su secreto. 

Turismo Del libro "Acebedo, 2000 años en la montaña de León",autor: Tomás Álvarez.

situaciòn
historia
acebedo
la Una
Liegos
Tradiciones
Turismo