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Tradiciones
Los aluches.-El verdadero deporte de toda la región
era y es "la aluche", o lucha leonesa, con cierto parecido
a la lucha grecorromana. Merece la pena recordar la saga de campeones
de Acebedo que subieron al podio con honores de líderes de aluche
en la provincia de León.
Antiguamente, cuando aún no había federaciones ni organismos encargados
de su celebración, los "corros" eran organizados por los
mozos, entonces se luchaba por puro deporte, sin recompensas económicas,
aunque con una tácita rivalidad entre "los de la Ribera"
y "los de la Montaña", o entre los de un pueblo y el vecino.
. La contenta Cuando la pareja
de recién casados fundaba un hogar y carecía del huerto casero para
su manutención, el Concejo les concedía un terreno del común para
su cultivo. Se les entregaba en usufructo hasta que la pareja
salía de la necesidad, entonces el terreno volvía a la comunidad.
Pobres y forasteros El mendigo que llegaba al pueblo tenía
el derecho a "pordiosear" de casa en casa. Pero además
el Alcalde de la Santa Hermandad, le entregaba la tablilla de hospedaje,
que era una chapa de madera con la inscripción "Pan de los
pobres", que el mendigo presentaba en la casa de turno, donde
pasaba la noche y cenaba. ;
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La indumentaria invernal En las noches de invierno las cocinas
de mayores dimensiones gozaban del privilegio de "la hila",
que tenía un adoble función: era reunión de vecinos y vecinas para
la convivencia y el cotilleo y, a la vez, taller para cardar
e hilar la lana. De esta lana se fabricaban, además de otras prendas,
los escarpines, hechos a la medida del pie, y a la medida de la
madreña, combinación insuperable frente a la hostilidad de la nieve.
Para largas travesías sobre la nieve se hacían "los barajones",
bastidor de tiras de madera que se colocaban bajo el pie, para evitar
hundirse en la nieve. 
El Picalvo.- Picalvo es un ramo de árbol,
no muy robusto, cortado en forma de trípode, capaz de sostenerse
firme sobre sus tres pies, como de medio metro de alto. Se coloca
en el centro de una línea trazada en el césped, que divide el campo
de juego en dos bandas, una ocupada por el defensor, y la otra por
la escuadrilla de atacantes, que desde cierta distancia lanzan su
bastón para derribar el picalvo. Éste bastón no lo podrán rescatar
mientras el picalvo siga en pie. Si el defensor o picalvero alcanza
a alguno de la escuadrilla mientras intenta rescatar su bastón,
la escuadrilla entera es eliminada.
La Bolera.-En la Villa se practica el juego de la bolera
leonesa. Su emplazamiento lleva el nombre militar de "castro".
Es comocida la interpretación bélica del juego y su origen prerromano.
Aquí, las varias piezas y jugadas tinen nombre técnico: ahorcar,
birlar, incar, miche, bolo de la cinca,...etc.
Del libro "Acebedo, 2000 años en la montaña de León",
autor: Tomás Álvarez |