 |
| |
Centinela sobre el pueblo de
Acebedo, surge una torre algo insólita, está separada de la iglesia
y ceñida por varios círculos ondulados del terreno que cubren las
ruinas de muros de defensa que vallaban en redondo la cumbre.
En el exterior del último anillo van apareciendo antiguas sepulturas.
Todo esto se ha identificado recientemente con el emplazamiento
de un castro astur, que tendría su radio de expansión en el entorno
de la torre. Esto hace retroceder el origen de nuestra población
al principio de nuestra era o algunas décadas antes. En todo caso,
anterior a la llegada de las legiones romanas.
En el promontorio llamado "La Corona" aparecen los restos
de una muralla, perteneciente a un campamento romano, que tendría
una función estratégica en la campaña de conquista, capitaneada
por el emperador Augusto contra los cántabros y astures, en el siglo
primero antes de Cristo. Sigue la inmersión en el imperio romano,
la invasión y cristianización de los bárbaros, la Reconquista, aunque
no es probable que pasaran por aquí las huestes árabes.
En el año 1020 hay noticia de que Acebedo cambia de manos, al
intercambiar la villa de Pomeca con nuestra población una dama noble
llamada Sendina con Pedro Flaínez.
En la década de 1340 a 1350 Acebedo aparece nombrado en el "Libro
de la Montería", del rey Alfonso XI.
Ya en el siglo XV, Acebedo pasa a las manos de las dos más
poderosas familias leonesas: los Osorio y los Guzmanes. De su castillo
ya no queda hoy nada.
Cuando la invasión francesa, sus soldados se instalaron en Riaño
y Tierras de la Reina, desde donde incendiaron y saquearon toda
la comarca, no obstante no dejaron traumas en nuestra Villa.
La supresión del Señorío sobre Acebedo por la Cortes de Cádiz, tuvo
lugar el 6 de Agosto de 1811.
|
| A mediados del siglo XIX se funda
la Biblioteca Popular Católica de la Villa de Acebedo, cuyos libros
podía los vecinos llevar a su domicilio y restituir sin plazo fijo.
En 1922 llega la corriente y la luz eléctrica a nuestra Villa,
producida en nuestro pueblo para su uso y consumo. Ya en la segunda
mitad de nuestro siglo, la traída de agua a cada casa de la Villa,
fue también realizada por los propios vecinos.
La Cueva de La Uña (La Uña)
La Cueva de La Uña es uno de los nuevos yacimientos
descubiertos en el Noreste de la Provincia de León que está permitiendo
ampliar de forma considerable el conocimiento de la Prehistoria
Provincial. En 1992 se realizó en ella un pequeño sondeo cuyos resultados
son muy alentadores. Además de una ocupación de Época Contemporánea,
se encontraron en la parte superior del yacimiento algunos restos
cerámicos, instrumentos de piedra y restos animales
que remontan la ocupación al Periodo Neolítico (Cuarto-Tercer Milenio
antes de Cristo). Destaca entre ellos la presencia de oveja
que constituye, hasta la fecha, una de las evidencias más
antiguas de animales domésticos de la provincia y la prueba de la
presencia de grupos de pastores prehistóricos que completaban su
economía con la caza de animales interesantes por su piel, como
los mustélidos, y con la recolección de frutos silvestres como las
avellanas.
Bajo este nivel, y casi sin solución de continuidad, se reconocieron
varios niveles que pertenecen a la ocupación de la cueva por parte
de grupos humanos cazadores-recolectores que vivieron aquí a
comienzos del Holoceno (Hace unos 10.000 años) y cuya industria
se encuadra en la denominada Cultura Aziliense. Entre los restos recuperados
destacan, además de los instrumentos de piedra típicos de esta cultura,
la presencia de restos de arpones confeccionados en hueso,
que son los primeros aparecidos en la Comunidad de Castilla y León,
así como unos pequeños fragmentos del mismo material con motivos
geométricos grabados que constituyen el arte mueble más
antiguo de la provincia. Estos grupos humanos vivían de la caza
de grandes herbívoros como el ciervo, el corzo, la cabra , el
rebeco o el jabalí y de la pesca de truchas. Además de
por estos hallazgos, la importancia de estos niveles se centra
en la gran altitud de la cueva, que la convierte en la ocupación
aziliense más alta de la Península Ibérica, y que indica
también que los grupos humanos de este momento recorrían la cordillera
Cantábrica en dirección Norte-Sur, ocupando tanto el territorio Asturiano
como el Leonés.
Del libro "Acebedo, 2000 años en la montaña de León",
autor: Tomás Álvarez.)
|
|
|