| Enrique
de Arfe, orfebre alemán, realizó esta excelsa joya que se
puede parangonar con las más conocidas de Toledo y Córdoba,
ejecutadas por el mismo artista. Debió de ser realizada en los
primeros años del siglo XVI para el monasterio cluniacense de San
Benito. Las aéreas arquerías y los gráciles contrafuertes
explica, en escala reducida, la teoría de la arquitectura gótica. |
 |