El diminutivo alude evidentemente al viejo partido de Losada al que
pertenecma.
Sus 30 habitantes se reparten entre los dos barrios en pronunciada
pendiente que lo componen, divididos por el paso de la carretera hacia
La Baqa. Conserva detalles y rincones de profundo sabor tradicional.
Justamente enfrentado al
pueblo, se extiende el valle de Riopedro.
Es un valle, por lo tanto, perpendicular al Cabrera, largo
y a tramos profundo que asciende por la ladera hasta alcanzar la cumbre
de la Sierra de la Cabrera, en una cota que supera los 2.000 metros. Al
principio y hasta cerca de la mitad, hay praderas frondosas, arboledas
de alisos, chopos y grandes robles.
Despuis, el valle se estrecha y la pendiente se hace mas dura,
cuando aparecen los serbales, los piornos y brezos.
El sendero ha sido tragado por la vegetacisn.
Sin embargo, vale la pena intentar la subida, porque un poco
mas arriba el espacio se abre para acoger las praderas que en ipocas
remotas fueron el lecho de un lago glaciar. Quedan
restos de majadas y chozas de pastores, porque allm llevaban las vacas
durante el verano.
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